Una de las discusiones más comunes al discutir el carácter de deporte en los esports es la actividad física involucrada. O la falta de ella para desestimarlo. Para algunos el deporte debe remitir a un desafío exclusivamente físico; una prueba de fuerza, agilidad o destreza que lleve al límite las capacidades del cuerpo del ser humano.
Esto proviene de una idea de deporte que se puede rastrear hasta la antigua Grecia: a la arena de los gladiadores y las primeras olimpíadas. Esta historia prosperó y tuvo un gran anclaje en los estudios del deporte y la educación física.

Autores como Cagigal han abogado por el esfuerzo físico como la característica definitoria del deporte. Incluso en detrimento de las ligas profesionales televisadas. Sin embargo, hay una miríada de deportes que van desde el tiro al automovilismo, del ajedrez a los esports que no son cumplen esta regla.

¿Pueden los esports ser deporte? Y si es así, ¿Son los esports deportes mentales?

Juegos mentales

Los deportes mentales son una concepción moderna que empezó a usarse en los 70. Juegos como el ajedrez o el bridge se consideran deportes mentales. Hay un mundial de deportes mentales  .Pero ¿qué hace a un deporte mental?

El prospecto de la International Mind Sports Association (Asociación Internacional de Deportes Mentales)

firmado en Mayo de 2016 suscribe a la definición de la Global Association of International Sports Federations o GAISF. Esta asociación es la organización que nuclea a todas las federaciones deportivas del mundo.

Tras varios años de deliberación, la organización que nuclea las federaciones deportivas mundiales SportAccord  (GAISF) definió como deporte a las actividades que cumplan estas condiciones:

🕹️ que incluya el elemento de la competencia 🕹️ no recaiga en el ningún elemento de “suerte” integrado en la competencia 🕹️ no representa ningún riesgo para la salud o la seguridad de sus participantes 🕹️ no representa daño a ninguna criatura viva 🕹️ no recae en el equipamiento provisto por un único proveedor

Basado en esta definición, SportAccord clasifica los deportes en cinco categorías: deportes físicos, deportes mentales, deportes motorizados, deportes de coordinación o sincronizados, deportes asistidos por animales.

Competencias oficiales

Los valores considerados deportivos, sin embargo, que se encuentran tanto en la GAISF como en la IMSA son comunes a todos los deportes. Y son tipos de valores que se han asociado históricamente como en este trabajo. El más común es el de jugar para ganar (una competición). Y para poder ganar se debe contar con concentración, espíritu de lucha, instinto y voluntad. Otros criterios similares requieren espíritu deportivo, juego justo, disciplina, código ético, entrenamiento y rendimiento.

Esta definición puede abrir la posibilidad a que muchas actividades puedan ser consideradas deporte. De allí a que sea una definición un poco polémica. Hay muchas actividades competitivas, con competencias o ligas, que se toman en serio, que están reglamentadas por algún organismo propio. Lo que termina por hacer la diferencia es la intencionalidad de la comunidad propia y la aceptación general.

Pura habilidad
Dentro de los deportes mentales se han establecido juegos como el ajedrez, y variantes del bridge o el póker en donde el factor suerte se deja a un lado. Torneos y federaciones se han creado dentro del universo de los llamados deportes mentales.

Dentro de los objetivos de la IMSA se intentaba generar un ambiente competitivo oficial. Originalmente pensados como un complemento de los Juegos Olímpicos, algunos de ellos como el ajedrez, lograron ser reconocidos oficialmente como deporte. Argentina participó recientemente en el Mundial de Deportes de la Mente, organizado por la FISU (Fédération Internationale du Sport Universitaire) Federación Internacional del Deporte Universitario en Octubre de 2020

Deporte en los esports

Dentro del mundo de los esports todavía se discute el rasgo deportivo, pero aún más, se discute desde fuera. Muchos no entienden cómo sentarse frente a la computadora o una consolad puede considerarse deporte. El principal argumento esgrimido, claramente tiene que ver con lo físico, o la falta de actividad física.

Si contamos al cerebro como una parte física del cuerpo que entra en funcionamiento al momento de competir entonces no hay discusión posible. Toda competición que implique el uso del cerebro puede ser considerada como actividad física y por tanto deporte. Lo mismo aplica para ojos y manos.
Si bien este punto de discusión viene de antes de los esports, nos enfocamos en ello. Quien estudió este aspecto en profundidad fue T.L. Taylor https://mitpress.mit.edu/books/raising-stakes , investigadora del MIT y vanguardia en los estudios de esports.

Lo físico en los esports

Taylor comprende que argumentar que los esports es un desafío respecto a lo que ya se conoce como deporte. El debate en profundidad está interpelado por nociones de actividad física, coordinación e institucionalización. Pero también por masculinidad y feminidad, clase o cultura.

Sin embargo, la investigadora encuentra varios puntos de apoyo para sostener la arista física. Uno de los principales está ligado a StarCraft, esport que estudió a principios de los 2000. En juegos como StarCraft, englobados en el género RTS (Real Time Strategy o estrategia en tiempo real) se deben realizar muchas acciones en simultáneo. Estas acciones se miden en Acciones por Minuto (APM) que se miden con la cantidad de veces que se acciona el mouse o el teclado. A niveles profesionales o semiprofesionales, este aspecto es fascinante y extraordinariamente complejo.

Pero Taylor va más allá: la increíble coordinación ojo-mano no sólo aplica a los RTS, sino también a cualquier shooter (FPS) que obliga a los jugadores a tener afilados reflejos. Lo mismo para los simuladores de carreras, y los ejemplos siguen.

Hay un desafío físico que aplica a partes muy específicas del cuerpo pero que conllevan una destreza muy particular y que más allá del talento debe ser entrenada. La postura en el juego, el control y coordinación de las manos, y sobre todo, la capacidad de procesamiento del cerebro y la comunicación efectiva son el aspecto físico de la competición.

A esto se agrega en juegos como los MOBA (Multiplayer Online Battle Arena) el conocimiento de los personajes, del mapa, del timing para hacer cada cosa. Los jugadores más experimentados, sin contar a los profesionales, van adquiriendo ciertos conocimientos que se naturalizan. Esto se hace a tal punto que muchas de las acciones que se toman son prácticamente inconscientes. Taylor también menciona que el cuerpo se prepara cambiando la postura cuando una acción es más demandante, o que nos requiere más concentración o un movimiento más calculado, más fino.

Eficiencia Alemana

Un estudio de la Universidad de Deportes de Alemania, en Colonia comparó los esports con deportes tradicionales y asegura que son muy similares. La institución tiene varios papers en donde estudian los distintos aspectos de los esports que cubren desde la alimentación hasta la psicología.

Entre los más conocidos, sobresale el titulado Cuánto deporte hay en los esports una colaboración entre varios profesores. El profesor Ingo Froböse durante la presentación de este trabajo dio algunas estimaciones con grandes repercusiones en el aspecto deportivo de este ambiente.

Los investigadores aseguran que la coordinación ojo-brazo-mano es mayor que las de deportes muy exigentes en esto como el tenis de mesa olímpico. El cortisol -una hormona liberada en momentos de stress- en los atletas de esports es similar al de los corredores automovilísticos. Las pulsaciones de un jugador pueden llegar a 160-180 por minuto, casi la misma cantidad que un maratonista. Froböse concluye que los esports han sido fuertemente subestimados y que son tanto o más demandantes que muchos deportes tradicionales.

Sin embargo, los investigadores alemanes advierten sobre la falta de preparación física en muchos atletas de esports. Esto lleva a un desgaste para los que el cuerpo no está capacitado. Aseguran con ello que el decaimiento temprano y los consecuentes retiros antes de los 30 años están ligados a la falta de preparamiento físico.

El enfoque sobre el aspecto físico es uno de los puntos más frecuentemente discutidos sobre los esports. Cada vez más investigaciones se hacen al respecto, como en Finlandia.

Transpirar la camiseta

Un reciente artículo finlandés publicado en el International Journal of Gaming and Computer-Mediated Simulations, se propuso analizar el entrenamiento físico de atletas de esports. El estudio de los finlandeses fue tomado dentro de jugadores de más alto ranking en juegos como CS:GO, Dota2, Heartstone, Heroes of the Storm, League of Legends y StarCraft 2. Consistió en una encuesta de alto nivel con tres secciones, en donde debían describir las rutinas de entrenamiento, ejercicio físico y las percepciones de los jugadores, distinguidos entre jugadores profesionales y jugadores de alto nivel.

El estudio determinó que la edad promedio de los jugadores es de 20.8 años, dando un índice de juventud similar al de otros deportes tradicionales como la gimnasia. Aunque estuvo fuertemente anclado en jugadores europeos y norteamericanos, tomaron muestras del resto del mundo.

El resultado dio que los jugadores realizaban ejercicios físicos como complemento a su entrenamiento deportivo en los esports. El foco es en mejorar su salud física general o su performance en su disciplina. El 88.7% de los encuestados realizan alguna actividad física de los cuales el 81.7% corresponde a un programa de entrenamiento.

Entre otros de los datos que salen a la luz es que los deportistas profesionales entrenan o trabajan entre 12 y 14 horas por día, lo que no hay que comprender como 14 horas de juego continuo, sino que podríamos considerar, reuniones de equipo, análisis de video, discusiones de estrategia, eventos patrocinados, entrevistas, entre otras actividades.

Entrenamiento intensivo

El campo de los esports aún es terreno fértil y tiene mucho para discutir. El Comité Olímpico Internacional ha discutido si incluir a los esports como deporte y es posible que aparezcan en los juegos asiáticos 2022. En Argentina se han presentado proyectos de ley para incluirlos como en la Ley de Deportes y hay cada día más estudios al respecto.

Por el momento todos parecen confluir de todas maneras, en la importancia de la actividad física como complemento o suplemento a la práctica de esports. Que los esports sean reconocidos como deporte no debe ir en detrimento de la actividad física.

Es importante mantener hábitos saludables controles médicos de rutina y alternar entre el tiempo de práctica y el de descanso. Todas las investigaciones apuntan a que la hidratación, la actividad física, el descanso adecuado, la dispersión fuera de la pantalla y el cuidado de la psicología son todas herramientas que ayudan a la performance luego en la arena.

Si bien la mayoría de las ligas y clubes profesionales bregan también por esto, debemos tener en cuenta esto a futuro. Cuanto más se cuide a los atletas, mejores rendimientos se verán en el juego y mejores partidos se disputarán. Y a fin de cuentas, ¿no es lo que todos queremos?

Por Iván Darío Niello

Comunicador social. Hincha de los buenos jugadores. No paso de platino en ninguna liga, pero disfruta mirarlas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *