La Blizzcon llegó este año y pasó con un perfil más bien bajo en cuanto a anuncios específicos, aunque sí hubo muchos adelantos interesantes –como Diablo II Resurrected- hubo poco para los esports. Heartstone quizás es el que más adelantos en concreto recibió, con un nuevo modo de juego, nuevo Core (mazo de cartas) y la nueva expansión Forged in the Barrens. De Heroes of the Storm, el MOBA de Blizzard, nada nuevo ya que desde el anuncio de que no iban a continuar con el Global Championship y que iban a enfocar sus recursos en otros juegos, HoTS vive, básicamente, gracias a su comunidad. Lo mismo para StarCraft. Al parecer habrá que seguir esperando para Overwatch2

Pero los anuncios más esperados en materia de esports eran los de Overwatch2, título anunciado en 2019 –a sólo tres años del lanzamiento del original- y que todavía falta dilucidar si es una secuela, un DLC o un juego totalmente nuevo. Y tras la conferencia tampoco ha quedado muy claro. Al menos la opción de compra de Overwatch 2 sigue llevando a la compra de Overwatch, por lo que sugeriría que no habrá que re-comprar el juego.

Los anuncios de OW2

En cuanto a desarrollo de juego es claro que la desarrolladora está poniendo el corazón en mejoras como la textura y el movimiento de las ropas, y los efectos de sonido, problemas menores de los que nadie se estaba quejando. Algún que otro cambio estético en los diseños básicos de los personajes que de todas maneras terminarán teniendo skins, algún retoque en la UI y poco más.

En realidad en cuanto a jugabilidad sólo hubo un anuncio en concreto y es que se reverá el rol sobre todo de los tanques del juego y de algunos roles en general, como resistencia al control de masas (cc-crowd control) en los tanques, o mejor movilidad para los personajes de daño. Algo que de todas maneras se cuidaron de advertir que podían no llegar durante el lanzamiento. Con esto apuntarían a un cambio en la ‘filosofía’ del juego para que cada rol se sienta único. Ah y posiblemente Cross play entre consolas y PC. O la posibilidad de restringirlo. No quedó muy claro.

Nada más. No hubo fecha de anuncio, ni siquiera estimada. No hubo anuncios de personajes nuevos a excepción de la ya filtrada Sojourn, pero que fue revelada en el gameplay de Overwatch 2 y no sabemos si aparecerá en el actual. También se habló de dos mapas nuevos: Roma y Nueva York, también en el contexto de la secuela.

Lore sobre rankeds

No se mencionó ni se dieron datos respecto a la Overwatch League y a los torneos Challenger y Contenders, no hubo un anuncio de cambio de dirección en la transmisión para atraer más espectadores o jugadores mismos, a un juego lanzado para la escena competitiva.

Por el contrario, parece que gran parte de los esfuerzos de Blizzard para Overwatch 2 se alejan del cuidado de la escena profesional para enfocarse en una secuela espiritual, más abocada a un modo historia. Una historia que se agradece, pues el universo Overwatch es interesante y espectacular, y todos lloramos con el corto Honor y Gloria (la historia de Reinhart), pero se siente un poco abandónico de parte de Blizzard con –todavía- otro esport.

Los cambios para el PBE son prometedores, con modos de juego cooperativos, árbol de habilidades, mapas gigantescos y dinámicos (clima y ciclos de día que afectan físicamente al mapa). En palabras de los presentadores, cientos de misiones que contarán las historias secundarias entre los personajes.

Como juego adicional de Blizzard sobre el universo es bienvenido y suma muchísimo al lore que han creado con este fantástico universo. Pero, para los jugadores que han invertido su tiempo en rankeds y a los que les interesa el circuito profesional, se siente un poco dejado de lado, y las voces se hicieron sentir en las comunidades de Twitter y Reddit.

Overwatch League

El esport cabecera de Blizzard desde 2016 ha sido Overwatch, un FPS en tiempo real con características de MOBA que se ganó el corazón y el respeto de todo el mundo y llegó a ser GOTY ese mismo año. Overwatch fue publicado con todas la infraestructura programada para ser un esport. La Overwatch League, el torneo principal del título se anunció en sincronía con el juego con un mentado sistema de franquicias en dos conferencias (este y oeste), muy similar a la NBA, solo que a nivel mundial.

La primera Overwatch League tuvo relativamente éxito, aunque un poco más difícil de calcular que otros esports. La desarrolladora hizo un trato con MLG (que adquirió el mismo año del lanzamiento) por los derechos de transmisión, lo que lo removió, por ejemplo, de Twitch, quizás la audiencia más grande en lo que a videojuegos se refiere para tratar de generar una propia.

A pesar de tener niveles de audiencia muy respetables, Overwatch se encontró con algunas dificultades para transformarse en el juego más popular. A pesar de haber sido anunciando con tiempo y esperado con muchas ansias y de las muchas premiaciones que recibió. Primeramente, Overwatch es un juego pago, lo que puede haber significado un obstáculo para los usuarios latinoamericanos sobre todo, que históricamente han optado por títulos gratuitos como LoL, Apex, CS:GO y uno de sus competidores del género: Paladins.

Overwatch POV para streaming
Overwatch es un juego muy dinámico y divertido, pero la curva de aprendizaje es algo más desafiante, sobre todo para espectadores nuevos o no familiarizados con el juego. La velocidad a la que se juega y la perspectiva de primera persona puede ser demasiado vertiginoso para alguien que no haya jugado nunca.

Audiencia en baja

Finalmente, Overwatch gozó de un número de jugadores más o menos estable desde que se lanzó, pero los niveles de audiencia son relativamente bajos a nivel global. Sobre todo teniendo en cuenta en cómo se organizó la liga a nivel mundial, con un sistema de franquicias desafiante para las organizaciones en cuanto a lo económico. Además de una plaza de varios millones de dólares y seguros de contratación para toda la plantilla, cada organización debía ser responsable de ‘representar’ una ciudad y proveer un estadio de juego.

En conjunto a un sistema de broadcasting propio, comprado de una reconocida organización norteamericana como la MLG debería haber supuesto una seguridad para los inversores que aún está por verse. Los números no son del todo malos para un esport de liga regular, pero para ser el esport insignia de una de las AAA más asentadas del mercado se podría esperar más atención en el ecosistema competitivo actual antes que –o a la par de- un nuevo juego enfocado en lo cooperativo contra la máquina.

Por Iván Darío Niello

Comunicador social. Hincha de los buenos jugadores. No paso de platino en ninguna liga, pero disfruta mirarlas.

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